La fundación Santa Cruz Sostenible, ha creado, con la colaboración del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y del Centro Unesco de Canarias, una certificación de sostenibilidad y calidad para restaurantes y bares de la capital. A través de esta acreditación, “Establecimiento Sostenible”, se distinguirá a aquellos negocios que mejor respondan, en todos los tramos de su actividad, a criterios de sostenibilidad.
Para hablar de sostenibilidad en el sector de la restauración es necesario abordar la variable ambiental, socio-cultural y económica, de tal manera que integremos todos aquellos aspectos que constituyen un comportamiento responsable.
De esta forma, el concepto de empresa sostenible económicamente pasa de la mera consecución de beneficios económicos a tener que contar con un conjunto de valores que desemboquen en su legitimación social, para así poder diferenciarse de la competencia y ser elegida como la mejor opción por el consumidor. En definitiva, se crea un bucle en base al cual una empresa para poder ser sostenible ha de ser económicamente viable, y para conseguir esto necesariamente ha se asumir los valores sociales y ambientales que el consumidor le demanda.
En base a este modelo, la supervivencia de un restaurante hoy en día no debería estar basada únicamente en la calidad de sus productos y servicios, sino que para ser aceptada por el público debe además ofrecer garantías de responsabilidad con el desarrollo local, mediante la contratación de proveedores y trabajadores locales, maximización de los productos endógenos, inversiones responsables, etcétera. La certificación que expedirá Santa Cruz Sostenible pretende “una actividad más responsable y de mayor calidad” en todos los establecimientos y no se establecen barreras para la integración en este proyecto; cualquier tipo de negocio de bar o restaurante puede sumarse a una propuesta que, a medio plazo, promoverá la inversión, para la mejora de las infraestructuras de los propios establecimientos que pretendan adaptarse a un marco de sostenibilidad. Los requisitos son de fácil cumplimiento, muchos de ellos suponen cumplir normas ya establecidas en la normativa vigente, y otras, buenas prácticas fáciles de asumir y con beneficios asociados, como el ahorro.
Entre otras medidas que se aplicarán en este proyecto están la gestión de residuos, gestión de vertidos, gestión deemisiones, medidas limitadoras del consumo de agua y energía, política de compras y contrataciones, higiene alimentaria, seguridad y, entre otros ámbitos, calidad en el servicio.


